- La determinación y el apoyo de su familia la impulsan a cumplir sus metas.
- Ashley es parte del pequeño grupo de mujeres que están cambiando el futuro de la aviación.
A sus veinte años, Ashley Roxanne Rodríguez Mora no solo está a punto de convertirse en piloto comercial; está demostrando cómo la perseverancia y la determinación pueden transformar un sueño en realidad, desafiando un campo que sigue estando dominado por hombres. Su historia no se trata solo de récords en el aire, sino de un viaje personal que comenzó con una idea muy diferente.
Al principio, su aspiración era ser azafata. Era un sueño que sus padres no compartían, pero la insistencia de Ashley era fuerte. «No, yo quiero ser azafata», les decía. Sin el permiso de sus padres para prepararse en esa carrera, decidió ir a Estados Unidos y al regresar, su perspectiva había cambiado por completo. Con una nueva convicción, les anunció a sus padres: «Ahora quiero ser piloto».
Fue un momento de inflexión. Sus padres, al ver la seriedad en su voz, tomaron una decisión crucial. «No podemos quitarle la ilusión», se dijeron, «ni imponerle una carrera que ella no quiere».
Rompiendo récords, construyendo confianza
Ashley se lanzó a la aventura con una valentía admirable. Se encargó de buscar la escuela, el apartamento y de entender lo que significaba ser una mujer en un mundo dominado por hombres. El camino no fue fácil, pero cada pequeño logro le daba más confianza.
En la Escuela de Aviación AENSA, Ashley no solo cumplió con los requisitos; los superó. Mientras que la mayoría de los estudiantes deben acumular 40 horas de vuelo para hacer la prueba denominada “solo” que consiste en volar bajo su total responsabilidad, por primera vez; Ashley hizo historia. Con solo 12 horas de vuelo acumuladas, voló sola por primera vez, rompiendo el récord establecido para una estudiante mujer. Ese momento fue una prueba de que su elección había sido la correcta.
Un desafío de las mujeres en el área de trabajo aéreo.
El logro de Ashley es aún más notable si consideramos las estadísticas mundiales. Según un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), el porcentaje de mujeres piloto en servicio a nivel global ha crecido del 3.6% en 2016 al 4.0% en 2021. Esto significa que, a nivel mundial, solo entre el 4% y el 6% de los pilotos de aerolíneas son mujeres. Ashley forma parte de ese pequeño y creciente grupo de mujeres que se atreven a entrar a la cabina de vuelo y cambiar el futuro de la aviación.
El apoyo de su familia ha sido fundamental en su viaje. En los momentos de frustración, cuando los exámenes y las presiones parecen insuperables, Ashley escucha las palabras de su madre: «Tranquila , todo va a estar bien y Dios tiene el destino de todos». Y cuando la confianza flaquea, su madre le recuerda: «Quien dijo miedo, usted es muy capaz, usted puede con eso y más».
Ahora, con su licencia de Piloto Privado en mano y en camino a obtener la de Piloto Comercial, Ashley es un ejemplo de que los sueños cambian y evolucionan, pero que el verdadero éxito reside en el coraje para seguirlos. Su historia es un recordatorio de que, con determinación y un apoyo sólido, no hay límite para lo que una persona puede lograr.



















