- Jack Ewing, dedicó su vida a convertir una finca ganadera en un proyecto eco-turístico.
- Hoy, Hacienda Barú es 96% silvestre y 4% destinada al Hotel y al Centro de Investigación Biológica.

Jack Ewing vino a Costa Rica a en 1972 y convirtió a Hacienda Barú en un proyecto ecoturístico.
En el año 1972, estadounidense de nacimiento, a sus 24 años, Jack Ewing vino a Costa Rica a trabajar para un señor que exportaba ganado desde Canadá. Arribó en un avión con 37 cabezas de ganado, su esposa Diana y su hija de cuatro años, para ocuparse de la administración de una finca de ganadería.
En 1980, don Jack adquiere la nacionalidad costarricense y se convierte en socio de Hacienda Barú: “Yo me enamoré del bosque húmedo tropical. Cada vez pensaba más en la conservación. Comenzamos a regenerar áreas de la finca, conocía terrenos muy elevados que no eran buenos para la ganadería y después
de hablar con expertos, se me aconsejó resilvestrar (regenerar bosque natural). También, reforestamos con árboles nativos como ceibos, cedro bateo, manú negro, y otros”
En 1986, don Jack habilitó senderos en la finca e inició la coordinación con hoteleros, dueños de cabinas, restaurantes de Dominical y zonas aledañas para que le recomendaran a los clientes tours y caminatas en Hacienda Barú a cambio de comisiones. Así se inicia el turismo ecológico en el distrito hoy conocido como Savegre.
“En 1997, iniciamos la organización Amigos de la Naturaleza Pacífico Central y Sur (ASANA) para tratar de frenar la cacería furtiva. En el 1990, trabajamos por la creación del Corredor Biológico Paso de la Danta cuyo objetivo era regenerar o resilvestrar áreas del Río Savegre hasta el Río Térraba y la Fila de Tinamastes para que la danta y otros animales regresen. La última danta la habían matado en 1957.
En 1997 regresaron los monos araña, y de vez en cuando llegan monos tití. También hay muchas aves nuevas que han regresado, entre ellas el ibis verde y las lapas rojas. El puma llegó en el 2009, los monos Congo en el 2012. Ahora tenemos muchas cámaras trampa que fotografían manigordos, pumas, yaguarundi, zaínos y muchas especies. La idea era establecer una conexión para que la Danta pase de la reserva de Los Santos hasta el Manglar Sierpe Térraba y la Península de Osa. Ya se han visto dantas en Dos Bocas, a pocos kilómetros de Hacienda Barú; hay muchas en Reserva Forestal Los Santos y están pasando para acá.
El agua en la casa donde yo vivía, era de una naciente que atravesaba la carretera por alto, y notamos que monos, martillas, pizotes, tamandú y otros animales caminaban encima de la cañería para evitar el tránsito vehicular; entonces vimos la necesidad de establecer zonas seguras para que los animales cruzaran la carretera. Cuando se planificaba la Ruta 34 ( carretera Pacífica Fernández Oreamuno), negociamos con el MOPT para hacer 21 pasos subterráneos y cuatro puentes colgantes. Hemos captado fotos y videos de mamíferos que pasan por los pasos subterráneos y por los puentes colgantes”
“Aunque no vine con ese propósito, me uní a ASCONA en 1987 y hoy soy amigo de muchos grupos ambientalistas. Escribo temas ambientales para Enlace, Quepolandia y para la Revista Ballena Tales. He escrito tres libros rescatando la historia del Distrito de Savegre, sus primeros pobladores, sus cambios geopolíticos, económicos, ambientales y sociales”
Hoy en día Hacienda Barú es 96% silvestre y 4% destinada al Hotel, y el Centro de Investigación Biológica.
“Nosotros demostramos que sí se podía tener éxito con el turismo ecológico. Yo no quisiera vivir en ningún otro lugar, yo soy parte de Hacienda Barú, ya tengo 81 años y estoy seguro que voy a ver la danta antes de morir, o al menos ver una foto de una danta en las cámaras trampa de Hacienda Barú”

Hacienda Barú es 96% silvestre y 4% destinada al hotel y al Centro de Investigación Biológica.

“Vimos la necesidad de establecer zonas seguras para que los animales cruzaran la carretera y negociamos con el MOPT para hacer 21 pasos subterráneos y cuatro puentes colgantes en la Carretera Pacífica Fernández” Jack Ewing

En Hacienda Barú se han regenerado especies como chonta, ceibos, cedro bateo, manú negro, entre otras.

El puma fue visto por primera vez en Hacienda Barú en el 2009.

El Tamandú y otras muchas especies utilizan los puentes aéreos para evitar pasar por la carretera.

Hacienda Barú es la casa segura para especies perseguidas por cazadores furtivos.

Árboles enormes son testigos del cumplimiento del sueño de don Jack en Hacienda Barú.

Las lapas rojas también regresaron a engalanar los cielos en Costa Ballena y Savegre gracias a la existencia de alimento para ellas.
ENLACE AGRADECE A DON JACK EWING PORQUE DURANTE AÑOS NOS HA PERMITIDO TRANSMITIR SUS CONOCIMIENTOS A TRAVÉS DE ESTE MEDIO DE COMUNICACIÓN.
EN ESPECIAL QUEREMOS EXPRESAR NUESTRO MÁS SINCERO AGRADECIMIENTO POR SU DILIGENTE LABOR Y SU PROFUNDA DEDICACIÓN A LA PRESERVACIÓN DE LAS INVALUABLES RIQUEZAS NATURALES DEL BOSQUE TROPICAL HÚMEDO.
¡MUCHAS GRACIAS DON JACK!



















