Arick Abraham Vindas Ríos del Liceo Rural Indígena de Ujarrás, destacó dentro de los mejores promedios de la Universidad Nacional.
Arick Abraham Vindas Ríos, del territorio indígena Ujarrás en Buenos Aires, obtuvo uno de los mejores promedios en el examen de admisión de la Universidad Nacional (UNA) 2026. Su logro refleja el mérito de la juventud indígena que, con disciplina y apoyo comunitario, alcanza metas que inspiran a toda la región.
Los mejores promedios de este examen provienen de distintos lugares del país, pero comparten la misma mezcla de disciplina, sueños y valentía que impulsa a la juventud a creer que sí es posible.
Arick creció viendo a su madre luchar por él. Su niñez transcurrió entre montaña, silencio y animales, un entorno que le enseñó a observar y respetar la vida en cada forma. Mientras resolvía exámenes de años anteriores, hacía resúmenes y seguía videos en YouTube para estudiar, soñaba con aportar algo que protegiera aquel lugar que tanto significaba para él. Al ver la nota de 900 en la pantalla, se quedó quieto; respiró profundo. Su corazón sabía que ese número no solo era suyo, sino de una comunidad entera que lo empujó a creer.
Arick estudió en el Liceo Rural Indígena de Ujarrás, y ha manifestado su interés en estudiar Química Industral.
Periódico Enlace expresa su profunda admiración por este joven, cuyo esfuerzo y disciplina lo han convertido en un referente de excelencia académica y en motivo de orgullo para la Región Brunca. Este reconocimiento trasciende lo individual: representa la fuerza de una comunidad que acompaña, inspira y cree en sus jóvenes. Arick es ejemplo para muchos muchachos que sueñan y luchan por alcanzar sus metas, demostrando que la perseverancia y la confianza en uno mismo pueden abrir caminos hacia un futuro lleno de posibilidades.
En cada feria, la economía circular se cultiva con manos locales, saberes vivos y decisiones conscientes.
Comprar en comunidad es más que consumir: es regenerar vínculos, dignificar el trabajo y cuidar la tierra.
En la Región Brunca, las ferias de agricultores y artesanos son mucho más que mercados. Son espacios donde el intercambio económico se entrelaza con el conocimiento, la confianza y el cuidado por la tierra. Aquí, cada producto tiene origen claro y cada compra fortalece un ciclo que beneficia a toda la comunidad.
La economía circular se vive en cada puesto: una señora vende pejibayes cocidos y comparte la receta del pan casero; un joven explica cómo cultiva sin químicos; un artesano describe las maderas que usa y cómo las trabaja. Lo que se vende no es solo un bien: es el resultado de prácticas sostenibles, saberes heredados y trabajo familiar.
A diferencia del modelo lineal —producir, consumir, desechar— la economía circular propone ciclos: reutilizar, compartir, regenerar. En las ferias, este modelo se manifiesta con naturalidad. Comprar local reduce la huella ecológica, fortalece la autonomía regional y permite que los conocimientos sigan circulando sin perder su valor.
Como dice un agricultor: “Lo que tengo aquí hoy viene de mi finca, donde lo producimos y cuidamos en familia.”
Las ferias no son solo un lugar de paso. Son espacios donde se decide qué tipo de economía queremos construir. Cada compra es una forma de devolver al círculo productivo nuestros recursos, de apoyar el trabajo digno y de mantener vivos los saberes que nos conectan con la tierra.
2005 – 2025: Dos décadas de comunicación con propósito.
Hace veinte años, Periódico Enlace nació con una convicción clara: que la información también puede construir. En un entorno donde el drama y la violencia suelen acaparar titulares, apostamos por una narrativa distinta—una que promueve el desarrollo humano, el crecimiento empresarial y el compromiso con la comunidad.
Desde su fundación por Rafael Ángel Sibaja Chavarría, Enlace se propuso fortalecer el movimiento cooperativo y visibilizar las iniciativas que transforman la Región Brunca. Con el tiempo, esa visión se amplió gracias al trabajo de periodistas, comunicadores, diseñadores y colaboradores que han creído en el poder de la palabra para generar impacto.
Hoy, celebramos 20 años de presencia continua en todos los rincones del sur de Costa Rica. Somos el primer medio escrito y digital de la región, y nos honra haber acompañado a emprendedores, instituciones, empresas y comunidades en sus procesos de crecimiento.
Agradecemos profundamente a quienes han confiado en nuestra labor: a nuestros socios comerciales, por creer en nuestro trabajo y apoyarlo, a nuestros lectores, por elegir una información que inspira; a nuestros aliados, por sumar su voz a esta construcción colectiva; y a cada persona del equipo Enlace, por traducir la realidad costarricense en historias que informan, conectan y movilizan.
Columnistas que han dejado huella en Enlace
Rafael Ángel Sibaja Chavarría, fundador de Enlace en el año 2005, cree profundamente en el ser humano y en su capacidad para construir desarrollo desde la democracia y la paz. Esa convicción se refleja en cada página que ha contribuido al periódico, como una huella constante de esperanza y compromiso.
A él extendemos nuestro respeto y admiración, porque sus ideales no solo dieron origen a Enlace, sino que quedaron impregnados en su filosofía de vida y en su paso por el sistema educativo costarricense. Su visión sigue guiando el camino de quienes creemos que comunicar también es transformar.
Carlos Mora Vargas, exalcalde de Buenos Aires de Puntarenas, dejó una huella profunda en la gestión pública al lograr la estabilización financiera de la municipalidad y fortalecer su capacidad operativa. Su liderazgo se distinguió por una visión clara: “el desarrollo comunal nace del trabajo conjunto, la transparencia y la participación activa de las comunidades”
Como constante impulsor del movimiento asociativo, don Carlos ha sido un aliado firme de las asociaciones de desarrollo, reconociendo en ellas el motor que transforma realidades desde lo local. Su mensaje en Enlace inspira y fortalece, guiado por los logros tangibles que estas organizaciones han alcanzado en la Zona Sur. Su ejemplo nos recuerda que la democracia no se limita a las urnas, sino que se construye día a día, desde el compromiso ciudadano y el amor por la comunidad.
Uriel Rojas Rojas comparte en cada edición de Enlace una mirada profunda a la cultura de los pueblos originarios, invitando a cada costarricense a comprender y respetar la visión centenaria que las reservas indígenas luchan por preservar. Su voz honra la memoria viva de estas comunidades, especialmente en la Zona Sur, y nos recuerda que el desarrollo también se construye desde el reconocimiento y la dignidad cultural.
Grethel Quesada Quesada, psicóloga y pastora cristiana, comparte en Enlace valores y conocimientos que promueven el desarrollo personal desde una comprensión profunda de las emociones. Basándose en la sabiduría de la Biblia, ofrece herramientas prácticas para crecer como personas y generar un impacto positivo en nuestras comunidades.
Luis Enrique Arce Navarro, escritor reconocido en el ámbito literario nacional, enriquece el contenido de Enlace con sus textos poéticos y sus valiosas recopilaciones sobre figuras que han sido determinantes en la historia y el desarrollo de nuestra región, especialmente en Pérez Zeledón. Su pluma preserva la memoria colectiva y aporta profundidad cultural a cada edición.
Jack Ewing, impulsor del desarrollo turístico sostenible y defensor incansable de la conservación ambiental en las zonas costeras de Osa, ha compartido durante años en Enlace su amor por los árboles, los animales y los ecosistemas que dan vida a esta región. Su mirada sensible y comprometida ha permitido visibilizar, desde diversas perspectivas, las problemáticas ambientales que enfrentan nuestras comunidades costeras.
Agradecemos profundamente su aporte constante, su ejemplo de respeto por la naturaleza y su convicción de que el desarrollo puede y debe caminar de la mano con la preservación. Sus escritos han sido faro y conciencia para quienes habitamos y soñamos con un sur más justo, verde y sostenible.
Hoy, al cumplir dos décadas de existencia, reafirmamos que Enlace no es solo un medio de comunicación: es un puente vivo entre las voces de la Región Brunca y los sueños que nos movilizan. Agradecemos a quienes han caminado con nosotros—lectores, columnistas, aliados y comunidades—por creer en una información que construye, inspira y transforma. Seguiremos sembrando palabra y propósito, con la certeza de que comunicar con humanidad es también una forma de hacer historia.
La Carreta y la Identidad de Pérez Zeledón: Más Allá del Símbolo Nacional
El cantón de Pérez Zeledón, conocido por su riqueza agrícola y paisajes montañosos, guarda una conexión profunda con un símbolo icónico de Costa Rica: la carreta. Aunque su imagen se asocia a menudo con el transporte del café en el Valle Central, en el cantón generaleño, su uso tiene un significado único, arraigado en la tradición familiar y la subsistencia rural.
En el aniversario de Pérez Zeledón, honramos la carreta no solo como un símbolo nacional, sino como el fiel motor de nuestra historia, que impulsó el crecimiento de las familias y la forja de la identidad generaleña.
A diferencia de otras regiones, el uso de la carreta en Pérez Zeledón no se centró principalmente en la exportación de café, sino en la vida diaria y la economía local. Este versátil vehículo de transporte fue y sigue siendo, una herramienta vital para tareas esenciales como:
Trabajo en el trapiche: El acarreo de caña de azúcar para la producción de tapa de dulce es una labor fundamental que depende de la fuerza de los bueyes y la resistencia de la carreta.
Transporte de cosechas: Desde el maíz y el frijol hasta otros productos del campo, la carreta facilita el traslado de alimentos desde las fincas hasta los hogares y mercados locales.
Acarreo de materiales: Ya sea madera para construcción o insumos para la siembra, la carreta es indispensable para las labores agrícolas cotidianas, en muchos de los pueblos rurales de Pérez Zeledón.
La relación entre el boyero y sus bueyes en Pérez Zeledón es un legado que se ha transmitido de generación en generación. Esta tradición no es solo una práctica económica, sino una forma de vida que refleja el ingenio y el arduo trabajo de los agricultores de la región.
Un Símbolo de Orgullo y Patrimonio
Con la mecanización del campo, el uso de la carreta ha disminuido, pero su valor cultural permanece intacto. Es común ver a los boyeros generaleños exhibir con orgullo sus yuntas y carretas en desfiles y actividades culturales, como el tradicional desfile de San Isidro Labrador. Estas celebraciones no solo honran a un santo patrono, sino que también reafirman la identidad local y el respeto por las raíces rurales.
La carreta, declarada Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2005, es un testimonio vivo de la historia de Costa Rica. En Pérez Zeledón, este símbolo nacional encuentra una expresión particular, demostrando que su significado va más allá de un simple objeto, para convertirse en un hilo conductor que conecta a la gente con su tierra, su pasado y su herencia.
La determinación y el apoyo de su familia la impulsan a cumplir sus metas.
Ashley es parte del pequeño grupo de mujeres que están cambiando el futuro de la aviación.
A sus veinte años, Ashley Roxanne Rodríguez Mora no solo está a punto de convertirse en piloto comercial; está demostrando cómo la perseverancia y la determinación pueden transformar un sueño en realidad, desafiando un campo que sigue estando dominado por hombres. Su historia no se trata solo de récords en el aire, sino de un viaje personal que comenzó con una idea muy diferente.
Al principio, su aspiración era ser azafata. Era un sueño que sus padres no compartían, pero la insistencia de Ashley era fuerte. «No, yo quiero ser azafata», les decía. Sin el permiso de sus padres para prepararse en esa carrera, decidió ir a Estados Unidos y al regresar, su perspectiva había cambiado por completo. Con una nueva convicción, les anunció a sus padres: «Ahora quiero ser piloto».
Fue un momento de inflexión. Sus padres, al ver la seriedad en su voz, tomaron una decisión crucial. «No podemos quitarle la ilusión», se dijeron, «ni imponerle una carrera que ella no quiere».
Rompiendo récords, construyendo confianza
Ashley se lanzó a la aventura con una valentía admirable. Se encargó de buscar la escuela, el apartamento y de entender lo que significaba ser una mujer en un mundo dominado por hombres. El camino no fue fácil, pero cada pequeño logro le daba más confianza.
En la Escuela de Aviación AENSA, Ashley no solo cumplió con los requisitos; los superó. Mientras que la mayoría de los estudiantes deben acumular 40 horas de vuelo para hacer la prueba denominada “solo” que consiste en volar bajo su total responsabilidad, por primera vez; Ashley hizo historia. Con solo 12 horas de vuelo acumuladas, voló sola por primera vez, rompiendo el récord establecido para una estudiante mujer. Ese momento fue una prueba de que su elección había sido la correcta.
Un desafío de las mujeres en el área de trabajo aéreo.
El logro de Ashley es aún más notable si consideramos las estadísticas mundiales. Según un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), el porcentaje de mujeres piloto en servicio a nivel global ha crecido del 3.6% en 2016 al 4.0% en 2021. Esto significa que, a nivel mundial, solo entre el 4% y el 6% de los pilotos de aerolíneas son mujeres. Ashley forma parte de ese pequeño y creciente grupo de mujeres que se atreven a entrar a la cabina de vuelo y cambiar el futuro de la aviación.
El apoyo de su familia ha sido fundamental en su viaje. En los momentos de frustración, cuando los exámenes y las presiones parecen insuperables, Ashley escucha las palabras de su madre: «Tranquila , todo va a estar bien y Dios tiene el destino de todos». Y cuando la confianza flaquea, su madre le recuerda: «Quien dijo miedo, usted es muy capaz, usted puede con eso y más».
Ahora, con su licencia de Piloto Privado en mano y en camino a obtener la de Piloto Comercial, Ashley es un ejemplo de que los sueños cambian y evolucionan, pero que el verdadero éxito reside en el coraje para seguirlos. Su historia es un recordatorio de que, con determinación y un apoyo sólido, no hay límite para lo que una persona puede lograr.
La Región Brunca en Costa Rica es una zona importante en la producción de cacao y está experimentando una reactivación del sector cacaotero. La calidad del chocolate producido en esta región se beneficia de las siguientes características:
Cacao Fino y de Aroma: Costa Rica es reconocida a nivel internacional por producir cacao 100% fino y de aroma, lo que lo hace muy valorado para la elaboración de chocolates de alta calidad. Este tipo de cacao se distingue por sus notas de sabor más complejas, que pueden incluir toques frutales, florales, herbales y de nueces.
Apoyo y Capacitación: Diversas instituciones como la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) han trabajado en la región para capacitar a los pequeños productores. Estos esfuerzos se centran en mejorar las técnicas de cultivo, el manejo de poscosecha (fermentación y secado) y la elaboración artesanal de chocolate para agregar valor al producto final.
Producción a Pequeña Escala y Sostenible: La región está compuesta principalmente por pequeños productores. Aunque muchos no tienen certificación orgánica formal, sus prácticas a menudo son tradicionales y sostenibles. Esto resalta el interés en la producción de productos con conciencia social y ambiental.
Potencial de Valor Agregado: La Región Brunca ha sido el foco de iniciativas para que los productores no solo vendan el grano de cacao, sino que también aprendan a procesarlo y a elaborar su propio chocolate. Esto les permite obtener un mayor beneficio y diferenciar sus productos.
OSACOOP R.L. es una cooperativa de comercialización de productos agrícolas ubicada en La Palma de Puerto Jiménez, Península de Osa, compuesta por 107 asociados que trabajan entre otros productos la industrialización del cacao en la Región Brunca.
OSACOOP R.L. EMPRESA GANADORA DE CACAO DE EXCELENCIA
El premio Cacao de Excelencia es un concurso global que se celebra cada dos años para reconocer y premiar el trabajo de los productores de cacao, así como la calidad y diversidad de sabores del cacao que se produce en todo el mundo. Es considerado el único concurso mundial de su tipo.
Este premio busca:
Descubrir, recompensar y premiar a los productores de cacao de excelencia.
Servir como una plataforma neutral para reunir a los sectores público y privado con el objetivo de desarrollar capacidades en los países de origen del cacao.
Impulsar la innovación en el sector cacaotero, liderando investigaciones basadas en datos para evidenciar el conocimiento.
¿Quién lo otorga?
El programa Cacao de Excelencia es liderado por la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en colaboración con diversos socios del sector público y privado, entre ellos Procomer, Esencial Costa Rica y el Ministerio de Agricultura.