Edición Enlace Agosto 2026

Edición Enlace Agosto 2026

Taller de Arteterapia: Creatividad y Unión Comunitaria

Taller de Arteterapia: Creatividad y Unión Comunitaria

Redacción Enlace

El pasado 13 de agosto de 2026, la comunidad de Barrio San Rafael, en San Isidro de El General, celebró su primer taller de Arteterapia.

Esta iniciativa nació de la alianza entre la empresa Arena y Fuego, Mosaicos y Vitrales —liderada por la artista Leda Calderón Morales— y el Centro de Atención Infantil La Colmena Feliz, bajo la gestión de Kemly Jiménez Tabash. El propósito fue brindar a las madres y vecinas un espacio de esparcimiento y aprendizaje creativo.

Durante la sesión, las participantes decoraron piezas de madera con formas de pájaros, peces y mariposas utilizando la técnica de trencadís con trocitos de cerámica. Además, la jornada contó con el apoyo del Programa de Buenas Acciones, que aportó el refrigerio para el disfrute de todas.

Este tipo de encuentros fortalece los vínculos comunitarios y promueve el desarrollo personal a través del arte.

EL PARQUE MARINO BALLENA Y SU VÍNCULO ANCESTRAL PARA LA CULTURA INDÍGENA BORUCA

EL PARQUE MARINO BALLENA Y SU VÍNCULO ANCESTRAL PARA LA CULTURA INDÍGENA BORUCA

Uriel Rojas Rojas

Historiador  de Pueblos Originarios de la Zona Sur

Este 24 de agosto se celebra en nuestro país, el Día de los Parques Nacionales, una fecha decretada desde 1986 con el fin de fomentar la conservación ambiental, protección de la naturaleza y la biodiversidad.

El Parque Nacional Marino Ballena (PNMB) es uno de estas áreas protegidas que se localiza en el Distrito de Bahía Ballena, Cantón de Osa, Provincia de Puntarenas.

Posee una gran diversidad biológica, especialmente en las áreas con arrecifes coralinos, es un refugio temporal para la ballena jorobada, delfines y tortugas marinas y conserva un ecosistema muy frágil.

De acuerdo con el SINAC, el PNMB constituye la primera área silvestre costarricense protegida exclusivamente por sus recursos marinos.

Desde tiempos inmemoriales, los indígenas borucas, han usado esta zona como sitio de visita temporal, especialmente entre los meses de enero a abril, que corresponde a la época de verano.

Es un lugar que los antiguos borucas usaron como santuario de meditación, fuente de equilibrio espiritual y para reafirmar su vínculo histórico con la zona costera, un territorio ancestral que va más allá de los límites oficiales de su actual territorio, decretado por el gobierno costarricense.

Los borucas, desde épocas sin memoria, bajaban desde su pueblo y a través del Río Grande Térraba, canaleteaban sus botes de madera, para ir al mar, visitando Uvita, Piñuelas, Ventanas y Ballena, entre otros.

Eran grupos que se estacionaban hasta 8 días en esta franja costera. Llegaban a buscar resinas, plantas medicinales que crecen al calor del mar, cazar animales silvestres, hacer sal mediante la evaporación de aguas marinas (quitash) y especialmente, a teñir sus madejas de hilos de algodón.

Coincidiendo con la menguante, los indígenas se acercan al mar, y observan con mucho cuidado las paredes de las rocas, buscando de manera selectiva, unas conchitas que le llaman múrice, el cual, al soplarlo, el molusco suelta un liquido acuoso amarillento, que al caer sobre los hilos de algodón va adquiriendo un color morado o púrpura, los cuales son de alta calidad y utilizado solamente en eventos especiales.

De tal manera, el Parque Marino Ballena no solo es un recurso geográfico de recreación para los indígenas borucas, es un espacio sagrado que está vinculado a su historia antigua y de donde adquieren elementos esenciales para su economía diaria y su propia cosmovisión como pueblos indígenas.

Por esta razón, la Asociación de Desarrollo Indígena de Boruca, en conjunto con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y el Área de Conservación Osa, firmaron desde setiembre de 2017, un Convenio Administrativo que permite a los pobladores de Boruca realizar prácticas tradicionales como acampar, extraer sal de manera artesanal con fogatas controladas, podrán tintar sus hilos entre enero y abril demarcando los sitios para no sobre explotarlos, pescar con cuerda (entre otros).

El acuerdo incluye la realización de estudios científicos “sobre todas las especies que son utilizadas por la comunidad de Boruca, como elementos medicinales, con la finalidad de establecer parámetros para su utilización razonable”.

Este convenio debe validarse cada año, sin embargo, desde el 2023 no se ha vuelto a ratificar debido a una orden del gobierno, tras unos proyectos de ley y decretos de modificación institucional (como el plan para reformar competencias del MINAE y juntas directivas de áreas protegidas).

El Parque Nacional Marino Ballena es una fuente de riqueza biológica de Costa Rica para el mundo que tiene un vínculo histórico ancestral con la cultura indígena boruca.

La rabia enciende las alertas en ganado, mascotas y personas

La rabia enciende las alertas en ganado, mascotas y personas

Prensa UNA/CORFOGA /Redacción Enlace

  • Proteger la producción y la salud familiar empieza por la prevención y la vacunación a tiempo. 

El susto volvió a sentirse en el sur del país tras confirmarse un nuevo caso de rabia paralítica bovina en el distrito de Pavones, caserío Pilón, en el cantón de Golfito. Este caso se suma a la lista y eleva a cinco los brotes registrados en lo que va del año en zonas como Upala, Cañas, Osa y Golfito, según datos oficiales del Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA). 

Ante este panorama, la Corporación Ganadera (CORFOGA) y los especialistas hacen un llamado urgente a los productores y a la comunidad para no bajar la guardia, mantener las fincas al día con las vacunas y reportar cualquier anomalía de inmediato.
¿De dónde viene el problema?

La rabia bovina es transmitida principalmente por los murciélagos vampiro (Desmodus rotundus). Estos pequeños animales se alimentan de sangre y, si encuentran un bovino desprotegido, pueden llegar a morderlo varias noches seguidas. Como explica Gaby Dolz, coordinadora del Laboratorio de Zoonosis y Entomología de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA), si el animal no está vacunado, el virus entra al cuerpo y la enfermedad resulta mortal. 

En el ganado, la enfermedad se conoce como «forma paralítica o muda». Los animalitos empiezan mostrando debilidad en las patas traseras, caminan con torpeza y luego presentan parálisis en la cola, la mandíbula y problemas para tragar, acompañados de mucha salivación y la muerte. 


El llamado de CORFOGA: Prevención y acción en las fincas

Luis Diego Obando Espinach, director ejecutivo de CORFOGA, lo resume claramente: «La prevención continúa siendo la herramienta más importante para proteger nuestros hatos». Por eso, las recomendaciones clave para los ganaderos son: 

  • Vacunación al día: Mantener la inmunización anual contra la rabia bovina, sobre todo en aquellas zonas donde históricamente hay presencia de murciélagos hematófagos. 
  • Ojo avizor en el potrero: Observar a diario el comportamiento de los animales para detectar cualquier señal extraña a tiempo. 
  • Cero automedicación o manipulación riesgosa: Evite tocar animales con síntomas neurológicos si no cuenta con la protección adecuada. 
  • Puertas abiertas a las autoridades: Facilitar la labor del personal de SENASA cuando realicen visitas, investigaciones o campañas de vacunación en la zona. 

¿Qué hacer si sospecha de un caso en la finca?

Si nota que una vaca o toro camina raro, salive en exceso, no se puede levantar o presenta cambios extraños de comportamiento, tome nota de estos pasos recomendados por CORFOGA:

  1. Aísle al animal para evitar que otras personas u otros animales se acerquen. 
  2. No mueva al animal enfermo ni retire el cuerpo si llega a morir sin antes recibir instrucciones de las autoridades sanitarias. 
  3. Reporte de inmediato a la oficina de SENASA o del MAG más cercana para que los expertos valoren la situación. La notificación rápida evita que el virus se riegue en fincas vecinas y protege a las personas. 

Cuidado también con las mascotas y la familia

La alerta no es solo para el ganado. Los perros y los gatos de las fincas y comunidades también corren riesgo si entran en contacto con murciélagos —especialmente los gatitos, que son cazadores por naturaleza—. 

En las mascotas, la rabia suele presentarse de forma furiosa, con agresividad y transmisión mediante la saliva, por lo que la vacuna anual es obligatoria. Asimismo, si una persona sufre una mordedura o tiene una exposición de riesgo con un animal contagiado, debe acudir de inmediato al centro de salud, ya que el tratamiento a tiempo salva vidas. 

Una falla de brecha retrogresiva.

Una falla de brecha retrogresiva.

Prensa UNA/ Redacción Enlace

 Un video grabado por vecinos en Puntarenitas de Puerto Jiménez en febrero de 2024 mostraba cómo la playa parecía hundirse lentamente, mientras grandes bloques de arena caían uno tras otro hacia el mar, como si el terreno desapareciera bajo los pies. Lo que parecía  un hundimiento o un proceso de erosión costera, terminó convirtiéndose en la primera investigación científica que documenta, en América Latina y en un ambiente tropical, un tipo particular de deslizamiento submarino.

El estudio, liderado por Gustavo Barrantes Castillo, académico de la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional (ECG-UNA), fue publicado recientemente en la Revista Brasileira de Geomorfologia y describe un fenómeno conocido como falla de brecha retrogresiva, un proceso poco común que comienza bajo el agua, avanza hacia tierra y hace retroceder la playa en una secuencia de desprendimientos.

La investigación, que se realizó en el campo, incluyó análisis oceanográficos, estudios sedimentológicos, vuelos con drones, levantamientos batimétricos y revisión de imágenes satelitales para tratar de reconstruir lo que había ocurrido.

El investigador explica que este tipo de deslizamiento es muy diferente a la erosión costera, que normalmente modifica las playas de forma gradual. “Lo interesante es que el deslizamiento inicia debajo del agua y se propaga hacia tierra. Se observa cómo la playa empieza a caer por etapas, pero el proceso realmente comenzó en el fondo marino y va formando una especie de escalones que avanzan hacia atrás”.

Las imágenes captadas mostraron la caída, casi vertical, de bloques de arena que colapsaban mientras el borde de la playa retrocedía. “Las paredes permanecían prácticamente verticales y se iban desprendiendo como si alguien las cortara con una espátula. No era un derrumbe convencional, eran bloques que se iban deslizando uno tras otro hacia el fondo”, describe Barrantes.

Con el apoyo del Departamento de Física de la UNA, se hizo un levantamiento batimétrico del fondo marino con una ecosonda para comparar la forma del relieve submarino con la descrita en investigaciones internacionales. Los resultados confirmaron que el proceso observado en Puntarenitas correspondía a una falla de brecha retrogresiva.

Cuando se revisaron las imágenes históricas de Google Earth y otros registros, los investigadores identificaron al menos tres eventos similares ocurridos anteriormente en el mismo sector. “Es raro porque sucede en muy pocos lugares del planeta, pero donde ocurre suele repetirse. No habíamos encontrado ninguna publicación que documentara este fenómeno en América Latina. Puede que haya ocurrido antes, pero nadie lo había estudiado ni publicado”, agregó el experto.

Para Barrantes, esta información es importante porque permite gestionar de una manera integrada las zonas costeras. “Ahora sabemos que es una amenaza natural que debe considerarse en el ordenamiento territorial. Lo siguiente será entender qué dispara el proceso y avanzar hacia sistemas de monitoreo que permitan documentarlo cuando vuelva a ocurrir», concluyó el investigador.

En Puntarenitas de Puerto Jiménez, el hallazgo de la falla de brecha retrogresiva abre un panorama de retos muy específicos para la comunidad y la gestión costera.

⚠️ Retos principales

  • Retroceso súbito de playa: La pérdida de metros de arena en cuestión de horas puede afectar directamente a viviendas y negocios cercanos a la costa.
  • Infraestructura turística vulnerable: Hoteles, cabinas y restaurantes dependen de la playa como atractivo; un colapso repentino reduce su valor y seguridad.
  • Acceso comunitario limitado: Caminos y senderos hacia la playa pueden quedar destruidos o inseguros.
  • Falta de sistemas de alerta: Actualmente no existen mecanismos locales para advertir a la población de un deslizamiento submarino inminente.

El caso de Puntarenitas no solo revela un fenómeno geológico poco común, sino que convierte a esta playa en un laboratorio natural para el monitoreo costero en ambientes tropicales. La investigación de la UNA marca un precedente en América Latina y plantea la necesidad de sistemas de alerta temprana que protejan tanto a la población como a la economía local.

Pinceladas de un atardecer.

Pinceladas de un atardecer.

Rafael Ángel Sibaja Chavarría

rasich47@gmail.com

Aquí, sentado en el regazo de mi atardecer, escuchando el canto de las aves, mirando el sol esconderse del otro lado del océano mientras enciende con maravillosos colores, las copas de los árboles en las cordilleras, tomando una deliciosa taza de recuerdos, inicio escribiendo:

Un grito de vida en las abras de La Balsa de San Mateo

EL HIJO DE LA SELVA.

    En el centro de la selva aparecía el abra, y en el centro del abra, como perdido en el mundo, acompañada por los gritos de los monos, el trinar de los agüíos y un coro de jilgueros, adornada a la distancia por las lluvias de oro, que se colgaban de las ramas de los   más altos árboles, para besar la hierba a raíz del suelo, mientras las nubes pintaban de blanco, la cabellera de la montaña, se miraba el rancho, sí, el rancho de Juancho. Rancho de paja con piso de tierra, paredes de estacones de targuá, camas de chonta y por fogón un cajón de palos redondos, amarrados con bejuco   y lleno de tierra roja, encima tres piedras y dos o tres palos de leña apagados. Afuera sin pensar en nada, un perro negro y viejo se rascaba las pulgas, que lo atormentaban, sin darle tiempo de nada. Dos o tres palomas recogían unos granos de arroz cocinado que se encontraban tirados en el patio del rancho.

    Dentro del rancho, una mujer, en medio de la soledad y el olor a humedad que producía el piso de suelo frío, daba a luz un niño. Sí, su hijo.    Después de un gran instante de dolor intenso. el niño apareció. con mucha dificultad lo miró y se convenció que era el más lindo del mundo, que era hermoso e inteligente. Quizá llegaría a ser    el   presidente de la República o el mismo Santo Papa. Bueno, la ilusión que sufre toda madre cuando tiene su hijo. En ese mismo instante se desmayó y abandonó a su hijo. Sin embargo, los llantos de aquel bebe la trajeron de nuevo al mundo y pensó que hacer con él. – No mi hijo no puede morir. – No…, no puede morir ..-Necesita la atención de alguien. Pero la madre, sí la madre, no podía ni moverse, el niño   seguía unido a ella por medio del cordón umbilical.

         Inmensas hormigas negras, con patas peludas, que   parecían caminar en zancos, se colocaban en fila para destrozar con sus enormes tenazas los tiernos brazos de aquel recién nacido .Los cuervos se acercaban y con sus grandes picos esperaban una oportunidad para sacarle los ojos al recién nacido. Quizá por el olor a bebé, los coyotes salieron de su madriguera aullando en tropel se acercaban al rancho. El jaguar maulló en señal de que aquella presa ya tenía dueño. A través de los estacones que servían de pared al rancho, solamente ojos se miraban con el deseo de apoderarse del inocente recién nacido. La gran esperanza de aquella mujer, para su salvación y la de su hijo, era el perro que le acompañaba. Pero cuando el Negro olfateó el peligro y buscó el camino más cercano para salvarse de aquel tropel de fieras y debido a su gran velocidad muchas pulgas se quedaron botadas en el camino, lo que permitió al canino una mayor velocidad y desaparecer para siempre en la selva. 

    Aquella mujer, que se sabía que estaba viva, porque se le observaba respirar, despertó y por el instinto de madre, buscó como defender a su hijo. Extendió su mano, alcanzó el caracol, (Medio de comunicación que se utilizaba en la montaña), intentó sonarlo una, dos y tres veces y cayó desmayada. El caracol rodó y hasta los pies del niño. De nuevo, la madre tomó fuerzas y lo intentó una vez más. Lo logró, lo logró y el caracol sonó, sonó tan fuerte, que estremeció  hasta los troncos de la montaña, en los peñascos las piedras rodaron ,las chicharras enmudecieron, los coyotes gimieron, el jaguar maulló de terror, el aire de detuvo por un instante. Lo único que se escuchaba era el silencio.

    Juancho, el esposo de aquella mujer, se encontraba en la selva, rosando la montaña. Soñando con los potreros y los novillos que crearía en aquella hacienda. Sentía la compañía de su hijo, que se encontraba en el vientre de su esposa y muchas veces hasta conversaba con él. Inesperadamente el lamento del caracol lo regresa a la realidad y da un tremendo salto, cae junto a una bocaracá, que rápidamente se prepara para atacarlo, pero Juancho joven y ágil se cuelga de un bejuco que se encontraba colgando de un alto árbol de cedro. Quedando a cinco o seis metros del suelo se soltó y atropelló a su flaco perro que lo acompañaba. Corrió sin rumbo, saltó troncos y arroyos, pero él sabía que algo sucedía en el rancho, algo le sucedía a Nina. Quizá el tigre, una terciopelo, la boa que se tragó el buey o los coyotes la habían atacado. Corrió al rancho, Nina está en apuros. El perrillo flaco se cansó en el camino y nunca más volvió aparecer.

     Desde un alto divisó el rancho. Pero hasta el rancho parecía que estaba muerto. No había señal de humo, no se miraba las codornices, el perro que cuidaba el rancho no aparecía en el universo, entonces pensó—Ya quedé solo en medio de la montaña en medio de la soledad, en medio de la tristeza y abandonado de las esperanzas de tener un hijo para que le ayudara en la  hacienda.

Muy nervioso, se acercó al rancho, deseando morir para no mirar la tragedia que ocurría dentro. Pero al llegar, sí al llegar, al escuchó los llantos de un niño que desesperadamente necesitaba el auxilio, la ayuda para poder sobrevivir.

      Juancho enloquecido grito –Nació mi hijo…, tuve un hijo…, que venga un doctor, que venga una enfermera, que venga alguien para que me ayude, pero la única respuesta que recibió fue la de un grupo de lapas que volaban hacia el sur.

      La calma llegó a Juancho y reconoce que está en medio de la selva. Que el vecino más cercano dista a tres horas de camino a caballo.

      Entonces, entró al rancho, observó al niño y pensó – ¿Qué hacer?  ¿ Con qué le corto el ombligo?, ¿Con el cuchillo…?

 No…¿Con la navaja? – Si, dicho y hecho. La navaja en mano y el ombligo abajo.

      Tomó al niño entre sus brazos, lo miró y lo llevó al baño, que era unas cuantas hojas de plátano amarradas con bejucos, colgando de    las ramas de un árbol, que se encontraba en la parte trasera del rancho. Los únicos que miraban a las personas bañarse eran unos cuantos monillos cariblancos que siempre se la pasaban rondando.

     ¿Qué nombre ponerle? – Pensó aquel hombre. —Pues como yo me llamo Juancho, mi hijo se llamará Juanillo. Bueno, y al fin al cabo Juanillo no era tan feo, un negrillo, ojos negros, narigón, pelo ensortijado y flaco. Pero para aquel padre era lo más lindo que existía sobre la faz de la tierra. La presencia de Juanillo hacía resplandecer y llenaba de alegría aquel humilde rancho, que en medio de la soledad y la pobreza representaba la lucha del hombre campesino por hacer producir la tierra, para encontrar el sustento diario para su familia en una forma honrada.  

Continuará

En el mes de las madres, honramos a Claudina

Chavarría Vargas en la celebración de su 105

aniversario. Este relato es el testimonio vivo de

aquella fuerza que dio origen a nuestra historia en

1947.