Carlos Mora Vargas
8701-1663
- Estamos a cuatro meses para acudir una vez más a las urnas electorales, a ejercer nuestro derecho constitucional a votar.
- Dejémosle a las nuevas generaciones una Costa Rica fuerte y capaz de enfrentar los nuevos retos para los próximos 50 años.
Cada cuatro años, cuando se avecinan las elecciones para elegir presidente y diputados de nuestro país, surgen un montón de preguntas: ¿Quiénes son?, ¿Qué planes tienen?, ¿Es que no sé?, ¿Por qué no pregunté?, ¿Tal vez sí?, ¿Cuándo son?, ¿Para qué, si son los mismos?, entre muchas más.
Señores y señoras costarricenses en general, parece que falta mucho para el 1.° de febrero del 2026, pero estamos a cuatro meses para acudir una vez más a las urnas electorales, a ejercer nuestro derecho constitucional a votar.
Los invito a que nos preparemos para ese día, investiguemos y preguntemos para estar bien informados y ser parte de esta decisión tan importante.
En esta época en la que estamos viviendo no hay justificación; no podemos alegar desconocimiento. Los medios que hoy tenemos son fundamentales para informarnos como costarricenses, ayudándonos a tomar la mejor decisión para nuestra amada Costa Rica.
Acudamos también a personas de trayectoria comunal, miembros de juntas directivas de asociaciones, jóvenes, señores, empresarios, campesinos. El que pregunta tendrá el poder de elegir con conocimiento la mejor decisión.
Y no solo eso, participemos activamente como miembros de mesa, fiscales, entre otros. Dejémosle a las nuevas generaciones una Costa Rica fuerte y capaz de enfrentar los nuevos retos para los próximos 50 años.
Cuando pregunten, pidamos información, principalmente que nos demuestren cuál ha sido la trayectoria de la persona que estamos por elegir.
Costa Rica, país centroamericano que por muchas décadas se nos reconoció como la Suiza Centroamericana. ¿Cuánto de esto nos queda? La verdad, muy poco. En los últimos 40 años, de una forma muy solapada, nos hemos debilitado, al extremo de perder la vergüenza y el respeto hacia nuestros semejantes.
¿Dónde está el diálogo para llegar a acuerdos? ¿Dónde quedaron las propuestas, las rendiciones de cuentas, la fiscalización de los recursos públicos? ¿Por qué todo esto se dejó de lado? Y ahora lo que prevalece es: «Primero yo y después yo».
Nuestras leyes están obsoletas, es urgente una reforma constitucional y mucho más por hacer. Todo esto se puede lograr, y el primer paso es ir a votar el próximo 1.° de febrero de 2026, conscientemente, por los mejores candidatos.
Desde ya, iniciemos con la tarea de conocer por quiénes estaremos votando, no hay tiempo que perder.
UN ABRAZO PARA TODOS. ¡VIVAN SIEMPRE EL TRABAJO Y LA PAZ!



















