Una comunidad se transforma;
más que construir, evolucionar
- El Puente Las Ánimas siempre será símbolo de trabajo en equipo para el Barrio La Flor, en Buenos Aires de Puntarenas.
- Más que construir, transformar espacios y pensamientos.
El Barrio La Flor, ubicado en la entrada a Paraíso de Buenos Aires, dependía de un puente deteriorado por las inclemencias del clima y las crecidas de la quebrada Las Ánimas. Diseñado originalmente para tránsito ligero, enfrentaba el peso constante de camiones y maquinaria pesada, acelerando su desgaste.
Ante esta situación, el líder comunitario Juan Bautista Blanco vio la oportunidad de gestionar recursos municipales para la construcción de un nuevo puente. Con determinación, organizó reuniones con los vecinos, quienes respaldaron el proyecto. Gracias a la fuerza de la comunidad y su liderazgo, logró coordinar esfuerzos con la síndica de la comunidad y la alcaldesa de Buenos Aires, consiguiendo la adjudicación de recursos para la obra.
Sin embargo, quedaba un desafío urgente: mientras se realizaba la construcción, el Barrio La Flor quedaría sin salida, afectando a estudiantes, trabajadores y empresas.
Creatividad y acción comunitaria
Ante la necesidad de una solución inmediata, los vecinos hablaron con Rafael Fonseca, dueño de la Bomba Gasotica, quien les autorizó el uso de su propiedad para improvisar un puente colgante. Con troncos de árboles, cables y tablillas, trabajaron juntos para construir un paso seguro para quienes necesitaban cruzar a pie.
Pronto se dieron cuenta de otro problema: quienes dependían de vehículos para su trabajo y las empresas que recibían clientes necesitaban una alternativa.
Un antiguo camino abandonado se presentaba como una posibilidad, pero al no contar con código municipal, la municipalidad no podía intervenir. Para habilitarlo, la comunidad debía organizarse nuevamente, reunir maquinaria, comprar alcantarillas y conseguir material de tajo.
De solución provisional a mejora permanente
Con esfuerzo y compromiso, los vecinos compraron los materiales necesarios y gestionaron el apoyo de Freddy Altamirano, dueño de maquinaria, quien colaboró en la rehabilitación del camino, convirtiéndolo en una alternativa viable. El trabajo fue tan valorado que se consideró su incorporación al código municipal.
Mientras la Municipalidad de Buenos Aires construía el puente sobre la quebrada Las Ánimas, los vecinos aseguraron los accesos necesarios gracias a la colaboración de talleres, empresarios y vecinos que aportaron recursos económicos y mano de obra.
El 1 de junio de 2025, vecinos, líderes políticos y colaboradores externos se reunieron para la inauguración. La celebración incluyó una festiva jornada de chicharrones, símbolo del triunfo comunitario.
Una comunidad organizada y unida por objetivos comunes encuentra soluciones donde otros solo ven obstáculos.
Enlace felicita a los vecinos del Barrio La Flor, un ejemplo inspirador para otras comunidades que aún esperan que alguien más resuelva sus problemas.



















