Un reciente estudio de la UNED revela una brecha crítica entre la práctica en el aula y las exigencias de las pruebas nacionales e internacionales como PISA.
Prensa UNED / Redacción Enlace
Aunque la intención didáctica parece estar presente, la ejecución técnica enfrenta obstáculos severos en las aulas costarricenses. Según datos revelados por investigadores de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el 95% de los docentes afirma iniciar sus lecciones de matemáticas planteando problemas; sin embargo, el 93% de ellos reconoce que necesita capacitación específica para aplicarlos según los programas oficiales del Ministerio de Educación Pública (MEP).
El informe, denominado “Desarrollo de habilidades fundamentales en matemáticas: Resultados PISA, programas de estudio vigentes y evaluaciones nacionales”, subraya que el desempeño actual no alcanza los niveles esperados, en gran medida por el predominio de metodologías tradicionales y la pérdida de tiempo lectivo acumulada por huelgas y la pandemia.
¿Qué es PISA y por qué es el referente de la OCDE?Para comprender la gravedad de estos datos, es necesario entender el parámetro de comparación. PISA son las siglas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, un estudio mundial coordinado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

A diferencia de los exámenes tradicionales, la OCDE no busca medir la memorización, sino la capacidad de los jóvenes de 15 años para aplicar sus conocimientos en contextos de la vida real. Para este organismo, un estudiante «competente» es aquel capaz de identificar un problema matemático en su entorno, emplear herramientas para resolverlo e interpretar si el resultado tiene sentido para tomar decisiones.
La brecha en cifras: un rezago de años
El estándar global de la OCDE se establece en una escala donde 30 puntos de diferencia equivalen, aproximadamente, a un año escolar de rezago. Bajo esta métrica, la situación de Costa Rica es preocupante: mientras el promedio de la OCDE en matemáticas es de 472 puntos, el país obtuvo apenas 385 en la última evaluación. Esto se traduce en un desfase de casi tres años de escolaridad frente a los países con mejores prácticas educativas.
Los vacíos en la práctica docente
La investigación de la UNED señala áreas críticas donde la enseñanza local se queda corta frente a estas exigencias internacionales:
- Desconexión tecnológica: En Estadística y Probabilidad, el 62% de los docentes nunca utiliza hojas de cálculo (como Excel), una herramienta básica para la competencia matemática moderna.
- Falta de contexto: El 82% de los participantes no utiliza contextos reales en sus problemas, requisito fundamental de la OCDE para que el aprendizaje sea significativo.
- Debilidad en la didáctica: Ante la solicitud de estrategias de enseñanza, el 66% de los docentes respondió de forma no pertinente, evidenciando un vacío en la formación continua.
Urgencia de reformas
Alejandra Sánchez-Ávila, investigadora del estudio, enfatizó la necesidad urgente de crear material didáctico de uso obligatorio y de invertir en el acompañamiento docente. Por su parte, Luis Fernando Ramírez-Oviedo destacó que el uso de contextos reales es la condición necesaria para que el estudiantado alcance los niveles de competencia requeridos globalmente.



















