registra una baja acumulada del 4,58%, impulsado por el mercado internacional
De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el precio del arroz en Costa Rica ha experimentado una variación porcentual acumulada de 4,58% durante el periodo comprendido entre el 1 de agosto de 2022 y el 31 de diciembre de 2025.
Esta tendencia a la baja, que comenzó a percibirse con mayor fuerza por los consumidores costarricenses en septiembre de 2025, responde principalmente a un comportamiento bajista en el mercado internacional que se ha mantenido por más de un año.
Factores globales y el «efecto India»
Según el Centro Estadístico Arrocero de CONARROZ, la reducción en los costos se debe a una sobreoferta exportable y a la intensa competencia entre los principales países productores. Un factor determinante fue la reapertura de las exportaciones de la India enoctubre de 2024, lo que incrementó la oferta global y presionó los precios hacia los niveles más bajos de la última década.
A nivel regional, el precio del arroz granza de los principales exportadores de América Latina cayó un 47% en los últimos 18 meses. No obstante, CONARROZ aclara que la transmisión de estas rebajas al mercado local no es inmediata, debido a que las agroindustrias mantienen inventarios de aproximadamente 4,5 meses y realizan compras anticipadas.
Producción nacional y seguridad alimentaria
A pesar de la coyuntura de precios bajos, el sector arrocero nacional manifiesta su preocupación por la creciente dependencia de las importaciones. Actualmente, el 85% del arroz que se consume en Costa Rica es importado, mientras que la producción local apenas cubre el 15%. Esta brecha se profundizó tras el cambio de políticas públicas en agosto de 2022, cuando la producción nacional cubría cerca del 40% del consumo.
«El arroz es parte de nuestra mesa, nuestra historia, nuestra cultura y nuestra Seguridad Alimentaria. Costa Rica no puede darse el lujo de abandonar a quienes lo producen», afirmó Mainor Cruz, Director Ejecutivo de Conarroz.
Desafíos para el futuro
El sector destaca que la seguridad alimentaria depende de la capacidad productiva local para enfrentar crisis externas, como pandemias o conflictos geopolíticos que pueden disparar los precios de forma imprevista. En este contexto, la Corporación resalta la importancia del proyecto de ley Nº 24.211 (FONARROZ) como una herramienta estratégica para estabilizar al productor nacional y garantizar el abastecimiento interno.
Se proyecta que la tendencia a la baja en los precios internacionales podría mantenerse durante todo el 2026 y extenderse hacia parte del 2027.



















