Carlos Mora Vargas
8701-1663
Quiero aprovechar este espacio para invitarles a sembrar algún producto que dé frutos: plátano, piña, chayote, yuca, limón, jengibre, aguacate y muchos más.
Lo hago para demostrar que sí se puede cuando nos lo proponemos. No importa si no tenemos un espacio grande; lo que realmente se necesita es voluntad.
En mi lote, de aproximadamente 600 metros cuadrados, produzco muchos de los alimentos antes mencionados. Por eso les digo: empecemos ya, pero hagámoslo de verdad. La satisfacción de recoger nuestra propia cosecha es inmensa y profundamente gratificante.
¿Y cuándo es la época recomendada para sembrar en nuestra zona? A partir de marzo y abril es ideal para iniciar.
Aprovechemos también los abonos orgánicos. De cada cocina sale la materia prima para prepararlos: las cáscaras y, como decimos los ticos, los “sobrillos”. Todo suma cuando queremos cultivar vida.
Intentémoslo. No esperemos más. Las nuevas generaciones y el medio ambiente nos lo agradecerán.
Otro ejemplo de cómo aprovechar cada rincón de nuestra casa: tengo una mata de café. De ella recojo la cosecha, le doy el tratamiento necesario y al final logramos obtener hasta un kilo para luego saborearlo. ¿Qué les parece?
No pongamos excusas. Hay que hacerlo. Les aseguro que se sentirán felices de haber dado el paso.
Y no olvidemos que también se pueden sembrar amistades y mucho amor hacia nuestros semejantes.
Un abrazo, y que este año que recién inicia esté lleno de paz en nuestros corazones.



















