Como educador costarricense, defensor de nuestro Estado Democrático, me propongo realizar un análisis de lo que viene sucediendo con nuestro proceso electoral.
Desde que los partidos políticos tradicionales, fueron perdiendo la credibilidad del pueblo y en por ahí del 2014, los electores manifiestan su impotencia ante la democracia, debido a los cuestionamientos por la corrupción, las promesas incumplidas por los políticos cuando llegan al poder, la poca efectividad de la Asamblea Legislativa y la lentitud del Poder Judicial para ejecutar una justicia pronta y cumplida . Entonces aparecen nuevos partidos políticos, de importantes figuras de la socialdemocracia costarricense, que con el compromiso de atacar la corrupción y bajar los gastos del Estado y hacerlo más eficiente, logran llegar a la presidencia por dos veces consecutivas. Aunque no en la primera vuelta, pero si, en la segunda ronda. Esto significa que se inicia un proceso de las democracias de las minorías. Candidatos que obtuvieron hasta menos de un 20%, en la primera elección, logran llegar al poder, en la segunda ronda. Pero en realidad su seguidores son una minoría de los electores, de acuerdo a la primera elección nacional. Por ejemplo: en el 2014 don Luis Guillermo Solís, obtiene en su primera ronda un 30,64%, en el 2018 don Carlos Alvarado obtiene un 21,63 y en el 2022, don Rodrigo Chávez logra un 16,78%. En realidad estos tres gobiernos fueron electos por minorías
Los dos gobiernos del PAC, no dieron la respuesta esperada por el pueblo. La inconformidad del electorado aumenta y el movimiento encabezado por don Rodrigo Chávez y Doña Pilar Cisneros, en la primera ronda logran colocarse en un segundo lugar , por debajo de Libración Nacional, que llevaba como candidato a don José María Figueres. En mi criterio, esta fue una gran oportunidad para ese segundo lugar, porque, muchos electores prefirieron votar por un movimiento nuevo, como protesta en contra de Figueres. Además, el Candidato Chávez, realiza una lectura adecuada del malestar de los ciudadanos, y prepara su discurso ajustado a las estrategias que manejan estas agrupaciones, para decirle al pueblo, lo que desean escuchar, por ejemplo: prometió acabar con la corrupción, hacer un Estado más eficiente, bajar el precio de los medicamentos, el arroz, acabar con el periódico La Nación y Canal 7 y muchas cosas más. Es así como llega al poder, también es un gobierno de minorías. Su porcentaje de apoyo en la primera ronda solamente 16,78%. Si continuamos por esta curva descendente de participación de los electores, posiblemente el próximo presidente llegaría al poder con una minoría del 12% 0 14% del electorado total. Es decir sus electores serían sus dirigentes políticos y unos pocos más interesados en los beneficios que le pueda brindar esta agrupación política.
Para mi criterio aquí se presenta un gran dilema que la sociedad costarricense debe resolver. Seguimos perdiendo nuestro tiempo en mirar lo que no realizaron los gobiernos anteriores, e incluyendo este, que ya está terminando, o nos enfocamos en buscar las formas de fortalecer realmente la democracia.
Tenemos una oferta de 20 candidatos que pretenden llegar a dirigir los destinos de nuestra patria. Por lo tanto es necesario, poner atención, a la oferta que cada uno de ellos nos haga, para definir nuestro voto, pensando siempre en fortalecer nuestra democracia, fundamentada en los derechos ciudadanos y la libertad.
Un primer paso que recomiendo a quienes creen en la democracia liberal, en la que hemos vivido por muchas años, es que converse con su vecino, con su amigo, para que comprenda que el tiene la libertad y el derecho de elegir a quien considere mejor, pero que nunca se comprometa la democracia.



















