Profesor Rafael Ángel Sibaja Chavarría
Rasich47@gmail.com
- La democracia depende de la inteligencia del electorado que decide.
- Practicar la democracia es un proyecto colectivo que busca la igualdad, el respeto al ser humano y el bien común.
La democracia es el sistema político de una sociedad para la convivencia humana. Es un sistema de gobierno en donde la soberanía reside en el pueblo, que ejerce, directa o indirectamente, por medio de representantes elegidos libremente, los destinos de la sociedad que la conforma. Generalmente en las sociedades democráticas se establece la división de los poderes, fundamentalmente en el Legislativo, Judicial y Ejecutivo.
Como lo dije anteriormente, practicar la democracia no es sencillamente participar en asistir a los centros electorales para emitir un voto y elegir a los gobernantes. Es un proyecto colectivo que busca una vida en libertad, igualdad, respeto al ser humano y la búsqueda del bien común.
La inteligencia electoral se refiere a las capacidades de los electores para realizar un análisis de los candidatos y las propuestas que se presentan como opciones para dirigir los destinos del país, en búsqueda del bien común. Dentro de esas exploraciones, me atrevo a recomendar algunas, entre ellas:
- Condiciones éticas y morales del candidato y sus acompañantes en la fórmula presidencial.
- La filosofía y doctrina que le orientaría en su actuar como presidente del Poder Ejecutivo.
- ¿Cuál es su capacidad de diálogo? ¿Podrá tener puentes para unir los poderes de la república y la búsqueda de una visión nacional?
- ¿Tendrá capacidad para unir la familia costarricense?
- ¿Es una persona culta, que pueda educar con su vocabulario y sus actos a la sociedad?
- ¿Será capaz de nombrar personas con los conocimientos técnicos y políticos, que le puedan asesorar aunque difieran de sus teorías?
- Programa de trabajo que orientaría su administración, por lo menos en cuanto a si las propuestas realmente pueden resolver los problemas que se propone, si son reales y si se dice cómo se resolverán desde el punto de vista económico, social y qué beneficios brindará al país.
Hasta hoy, Costa Rica es reconocida como una de las democracias más sólidas de América Latina, caracterizada por elecciones libres, periódicas y competitivas, la división de poderes y un Tribunal Supremo de Elecciones que garantiza el proceso.
Para seguir disfrutando de esta democracia, es necesario contar con un electorado inteligente que pueda decidir en beneficio de la democracia, seleccionando el mejor candidato para que dirija los destinos de nuestro país.
Rasich.



















