El cacao es una de las frutas más utilizadas por los pueblos indígenas de Costa Rica. Sus usos van desde bebida nutritiva hasta aceite para el cabello, medicina natural y por supuesto, como ofrenda ceremonial.
De acuerdo a la cultura bribri, el cacao contiene el alma, el espíritu de la mujer que eligió el dios Sibö como su compañera, su esposa.
Sibö lo materializó en una planta con el propósito de que alimentara a sus hijos y a sus hijas, con la bebida de su fruto, el chocolate.
El chocolate se considera una bebida sagrada; se utiliza en los principales ritos y el cacao se encuentra tanto en los mitos de creación del mundo como en los ritos de pasaje tradicionales (nacimientos, muertes, iniciaciones, matrimonios).
Con respecto a las prácticas productivas, el cacao casi siempre se ha cultivado de manera silvestre: se le daba un tratamiento de vegecultura y se utiliza para consumo local.
En otras de las culturas indígenas, el manejo del cacao estaba limitado por una serie de mandatos que Sibö dejó en relación con la planta, entre los cuales se encuentran: no usar para leña sus ramas, ni quemarlas, ni cortarlas, y de no cumplirlas, serán castigados.
En algún momento de la historia, el cacao fue utilizado como moneda o para intercambiar productos.
Como medicina, el cacao se ha utilizado para tratar diversas dolencias, como la fatiga, el dolor de riñones y problemas intestinales.
Otras culturas como los chorotegas, los huetares y los cabécares, también consideraban al cacao un regalo sagrado de los dioses y estaba profundamente arraigado en su mitología y creencias espirituales.



















