Prensa UNA/CORFOGA /Redacción Enlace
- Proteger la producción y la salud familiar empieza por la prevención y la vacunación a tiempo.
El susto volvió a sentirse en el sur del país tras confirmarse un nuevo caso de rabia paralítica bovina en el distrito de Pavones, caserío Pilón, en el cantón de Golfito. Este caso se suma a la lista y eleva a cinco los brotes registrados en lo que va del año en zonas como Upala, Cañas, Osa y Golfito, según datos oficiales del Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA).
Ante este panorama, la Corporación Ganadera (CORFOGA) y los especialistas hacen un llamado urgente a los productores y a la comunidad para no bajar la guardia, mantener las fincas al día con las vacunas y reportar cualquier anomalía de inmediato.
¿De dónde viene el problema?
La rabia bovina es transmitida principalmente por los murciélagos vampiro (Desmodus rotundus). Estos pequeños animales se alimentan de sangre y, si encuentran un bovino desprotegido, pueden llegar a morderlo varias noches seguidas. Como explica Gaby Dolz, coordinadora del Laboratorio de Zoonosis y Entomología de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA), si el animal no está vacunado, el virus entra al cuerpo y la enfermedad resulta mortal.
En el ganado, la enfermedad se conoce como «forma paralítica o muda». Los animalitos empiezan mostrando debilidad en las patas traseras, caminan con torpeza y luego presentan parálisis en la cola, la mandíbula y problemas para tragar, acompañados de mucha salivación y la muerte.
El llamado de CORFOGA: Prevención y acción en las fincas
Luis Diego Obando Espinach, director ejecutivo de CORFOGA, lo resume claramente: «La prevención continúa siendo la herramienta más importante para proteger nuestros hatos». Por eso, las recomendaciones clave para los ganaderos son:
- Vacunación al día: Mantener la inmunización anual contra la rabia bovina, sobre todo en aquellas zonas donde históricamente hay presencia de murciélagos hematófagos.
- Ojo avizor en el potrero: Observar a diario el comportamiento de los animales para detectar cualquier señal extraña a tiempo.
- Cero automedicación o manipulación riesgosa: Evite tocar animales con síntomas neurológicos si no cuenta con la protección adecuada.
- Puertas abiertas a las autoridades: Facilitar la labor del personal de SENASA cuando realicen visitas, investigaciones o campañas de vacunación en la zona.
¿Qué hacer si sospecha de un caso en la finca?
Si nota que una vaca o toro camina raro, salive en exceso, no se puede levantar o presenta cambios extraños de comportamiento, tome nota de estos pasos recomendados por CORFOGA:
- Aísle al animal para evitar que otras personas u otros animales se acerquen.
- No mueva al animal enfermo ni retire el cuerpo si llega a morir sin antes recibir instrucciones de las autoridades sanitarias.
- Reporte de inmediato a la oficina de SENASA o del MAG más cercana para que los expertos valoren la situación. La notificación rápida evita que el virus se riegue en fincas vecinas y protege a las personas.
Cuidado también con las mascotas y la familia
La alerta no es solo para el ganado. Los perros y los gatos de las fincas y comunidades también corren riesgo si entran en contacto con murciélagos —especialmente los gatitos, que son cazadores por naturaleza—.
En las mascotas, la rabia suele presentarse de forma furiosa, con agresividad y transmisión mediante la saliva, por lo que la vacuna anual es obligatoria. Asimismo, si una persona sufre una mordedura o tiene una exposición de riesgo con un animal contagiado, debe acudir de inmediato al centro de salud, ya que el tratamiento a tiempo salva vidas.



















