Las mipymes de Costa Rica requieren acción.
Prensa CELIEM /Redacción
El ecosistema de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Costa Rica se encuentra en un punto crítico. El Monitor Mipyme 2025 de CELIEM ha lanzado una advertencia clara: a pesar de la existencia de recursos e institucionalidad, el sector ha permanecido en una «zona de confort» durante los últimos cinco años. Esto ha provocado un estancamiento significativo, impidiendo que las empresas prosperen y se consoliden.
Las barreras tradicionales, como el acceso limitado a financiamiento (70%) y la tramitología (41%), persisten como obstáculos principales. Sin embargo, el problema va más allá de estas limitaciones históricas. Las mipymes han evolucionado y sus demandas también. Hoy, exigen innovación, acceso a nuevos mercados y encadenamientos productivos.
El verdadero reto es la falta de visión estratégica y capacidad de gestión para responder a estas nuevas necesidades. El ecosistema ha estado demasiado cómodo con soluciones tradicionales y no ha logrado adaptarse a la realidad de las mipymes del siglo XXI. Es por eso que, a pesar de la disponibilidad de servicios de desarrollo empresarial, el 50% de las mipymes no los utilizó en el último año.
El llamado es inequívoco: es urgente dejar atrás la inercia. El director de CELIEM, Luis Álvarez Soto, lo ha dicho claramente: las mipymes ya están marcando el camino. Es momento de que el ecosistema entero pase a la acción para crear un entorno verdaderamente propicio para el desarrollo productivo y el crecimiento. La sostenibilidad del sector depende de ello.
Las acciones a tomar se centran en dos áreas principales: la colaboración entre los actores del ecosistema y la transformación estratégica para abordar las nuevas demandas de las mipymes.
Acciones inmediatas y a mediano plazo
- Crear una mesa de trabajo colaborativa: Los asistentes a la presentación del estudio ya acordaron crear una mesa de trabajo. Esta mesa debe estar compuesta por representantes de cámaras empresariales, banca pública y privada, promotoras de innovación y la academia. Su objetivo principal es generar acciones concretas para mejorar el acceso al crédito, fomentar la innovación e impulsar la incidencia del sector empresarial para mitigar los impactos negativos que frenan el crecimiento.
- Impulsar la innovación y el acceso a mercados: El estudio revela que las mipymes demandan con más fuerza la innovación, el acceso a nuevos mercados y los encadenamientos productivos4. Las acciones deben ir más allá de los temas tradicionales como el financiamiento y la tramitología para enfocarse en la gestión estratégica y en la capacidad de activar el cambio. Esto incluye impulsar programas que ayuden a las mipymes a invertir tiempo y dinero en mercadeo, ventas en línea, planificación estratégica y transformación digital, áreas que los propios encuestados identificaron como esenciales para aumentar su competitividad.
- Mejorar el acceso al financiamiento: Aunque el estudio muestra que el acceso al crédito es poco o nada accesible para el 65% de las mipymes, se observa un aumento en el uso de tarjetas de crédito y préstamos personales. Las acciones deben centrarse en reducir los obstáculos más comunes para obtener crédito: los requisitos excesivos (50%), las altas tasas de interés (36%) y el incumplimiento de condiciones formales (36%)8. La banca, tanto pública como privada, que ya tienen una participación igualitaria del 35% en la relación con las mipymes9, debe trabajar en conjunto para flexibilizar sus productos.
- Fomentar la capacitación en áreas estratégicas: A pesar de que la capacitación sigue siendo el recurso más utilizado, la mitad de las mipymes no recibió ningún servicio de desarrollo empresarial en el último año. Las acciones deben promover la capacitación en áreas clave como el mercadeo, las ventas en línea, la planificación estratégica y la contabilidad, que son las áreas más débiles de sus modelos de negocio.
En resumen, las acciones deben guiar al ecosistema a «salir de la zona de confort» y a transitar hacia una «zona de acción» que responda a las demandas actuales de las mipymes, que ya están marcando el camino hacia la evolución.



















