Prensa Celiem / Redacción
En el corazón de la Zona Sur del país, la comunidad indígena de Alto Laguna de Sierpe se prepara para un hito histórico. Tras meses de arduo trabajo, el proyecto comunitario Turci Alto Laguna entra en su etapa final, consolidándose como una apuesta de turismo rural que promete transformar la dinámica socioeconómica del territorio.
Un modelo de impacto y autogestión
La iniciativa nació con un objetivo claro: abrir las puertas de la comunidad al mundo para compartir su riqueza natural y cultural. Los visitantes, tanto nacionales como extranjeros, podrán sumergirse en una experiencia auténtica que incluye la observación de flora y fauna, el rescate de la identidad local y una inmersión en la gastronomía tradicional indígena.
El proyecto es uno de los protagonistas del programa Fondo Impacto Asociativo 2024, mediante el cual la comunidad recibió recursos no reembolsables del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) durante el año 2025. Este respaldo financiero ha sido el motor para materializar infraestructuras que antes parecían lejanas.
Infraestructura y encadenamiento local
Actualmente, el proyecto se encuentra en la fase de acabados de la zona de hospedaje, un espacio diseñado para ofrecer confort sin perder la esencia del entorno. De manera paralela, la comunidad ha dado el salto digital con la habilitación de su sitio web oficial, facilitando las reservas y la visibilidad internacional.
Sin embargo, el impacto de Turci Alto Laguna va más allá de los edificios. La organización está trabajando activamente en agrupar a los emprendedores indígenas locales para integrarlos como proveedores oficiales. Este modelo asegura que el beneficio económico se distribuya de forma equitativa, fortaleciendo los tejidos productivos y empoderando a las familias de la zona.
Inauguración en el horizonteCon la mirada puesta en el futuro cercano, la empresa comunal tiene programada su inauguración oficial para el próximo mes de marzo. Este proyecto no solo representa una nueva opción para el turismo sostenible en Costa Rica, sino que se erige como un símbolo de crecimiento y orgullo para la comunidad de Alto Laguna de Sierpe.



















