Prensa Universidad Nacional/ Redacción Enlace
En las últimas semanas, los rumores sobre un «gran sismo» en la Península de Osa han inundado los grupos de WhatsApp y redes sociales de la Región Brunca. Sin embargo, detrás del temor popular, la ciencia sismológica costarricense hace un llamado a la calma y a la precisión: los sismos no se pueden predecir, pero sí se pueden anticipar.
El Dr. Esteban Chaves, director del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA), aclaró que existe una diferencia vital entre ambos conceptos, especialmente en una región con la complejidad tectónica de nuestra Zona Sur.
El mito de la predicción
Para que un científico pudiera «predecir» un terremoto en Osa o Golfito, tendría que decir con exactitud el día, la hora, el lugar y la magnitud. «Ese nivel de certeza no es algo que la ciencia ofrezca hoy», explica Chaves.
A diferencia de lo que sugieren algunas publicaciones irresponsables en redes, no existen señales «mágicas» o alineaciones planetarias que anuncien una ruptura. La sismología no adivina; evalúa datos.
Anticipar: La herramienta de la Región Brunca
Si bien no sabemos el «cuándo» exacto, el Ovsicori utiliza la anticipación como una estrategia de supervivencia. ¿En qué consiste?
- Vigilancia constante: El monitoreo de la «sismicidad cotidiana» (esos temblores que a veces ni sentimos) indica dónde se está liberando energía y qué fallas están activas.
- Escenarios reales: En lugar de lanzar una fecha, la ciencia nos dice qué tipo de terremotos son propensos en el sur, qué intensidades sentiríamos en nuestros cantones y qué tan rápido se detectaría el evento.
- Preparación responsable: La anticipación permite saber que, debido a que la Placa del Coco se mete debajo de la Placa de Panamá justo frente a nuestras costas, la posibilidad de un evento fuerte es real y debemos estar listos.
El escenario en Osa
Para los habitantes del sur, el mensaje de Ovsicori es directo: es irresponsable afirmar que viene un sismo de «magnitud 7.3» en una fecha dada. Lo responsable es reconocer que el contexto tectónico de la zona hace posible un evento fuerte en cualquier momento.
«La anticipación se basa en evidencia que se alimenta del pasado, pero sobre todo del presente que se mide todos los días», concluye el experto.
Consejo para la comunidad:
Ante la duda, informe solo a través de canales oficiales como el Ovsicori-UNA o la Comisión Nacional de Emergencias (CNE). La preparación doméstica y escolar es la única herramienta que reduce drásticamente las consecuencias de un sismo.
Fuente: Ovsicori-UNA



















