Dra. Grettel Quesada Quesada.
Licenciada en Psicología
Atención a niños, adolescentes y adultos de manera individual, en parejas y familias.
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Por años se ha considerado que las deudas son un problema exclusivamente del área financiera. Sin embargo, cada vez más investigaciones muestran que el endeudamiento también puede convertirse en una fuente importante de malestar psicológico, afectando la salud mental, las relaciones familiares y la calidad de vida de las personas.
Las deudas no solo representan rubros pendientes de pago; para muchas personas simbolizan incertidumbre, pérdida de control, miedo al futuro y preocupación constante. Cuando las obligaciones económicas superan la capacidad monetaria, el cuerpo activa respuestas de estrés que, mantenidas en el tiempo, pueden generar consecuencias significativas a nivel psicofisiológico.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran la ansiedad, el insomnio, la irritabilidad, las dificultades de concentración y el agotamiento emocional. Algunas personas experimentan pensamientos recurrentes relacionados con el dinero, sienten vergüenza de su situación financiera o evitan hablar del tema por temor a ser juzgadas. En casos más severos, el estrés económico puede contribuir al aparezcan o se agraven síntomas depresivos.
El impacto también suele extenderse al ámbito familiar. Las preocupaciones económicas pueden aumentar los conflictos de pareja, generar tensiones entre padres e hijos y afectar la comunicación dentro del hogar. Es común que las personas con muchas deudas se sientan aisladas o incomprendidas, especialmente cuando consideran que deben enfrentar la situación solos.
Desde la psicología, se reconoce que el sufrimiento generado por las deudas no depende únicamente del monto a cancelar. Factores como las creencias personales sobre el éxito, el miedo al fracaso, la presión social, la falta de educación financiera y la capacidad de afrontamiento, influyen en la manera en que cada individuo vive esta situación.
¿Qué se puede hacer al respecto? En primer lugar, evitar negar el problema. Conocer con claridad la situación financiera permite tomar decisiones realistas y efectivas. También, buscar apoyo profesional, tanto financiero como psicológico cuando sea necesario puede ayudar a reducir la sensación de descontrol y desarrollar estrategias oportunas para enfrentar el compromiso económico.
Además, es importante recordar que el valor de una persona no se mide por su situación económica. Las dificultades financieras son circunstancias que pueden afectar a cualquier individuo o familia en distintos momentos de la vida. Mantener redes de apoyo, practicar hábitos de autocuidado y planificar posibles soluciones financieras, son recursos que favorecen el bienestar emocional durante estos procesos.
Reconocer cómo afecta a nivel psicológico el endeudamiento, es un paso importante para promover una visión más amplia de la salud y fomentar una cultura inclinada a la responsabilidad financiera.
La salud financiera y la salud mental están estrechamente relacionadas. Cuidar una también contribuye al bienestar de la otra, por lo tanto, le invito a participar en el taller psicoeducativo “Cuando el Pensamiento maneja el bolsillo: la relación entre las distorsiones cognitivas y el manejo del dinero”. Este taller tiene como objetivo principal identificar y modificar pensamientos distorsionados que influyen negativamente en la toma de decisiones financieras.
Fecha: sábado 4 de julio, 2026.
Horario: 4:00 a 06:00 pm
Lugar: Oficinas de Grupo Siba, Opesur, San Isidro del General, Pérez Zeledón, 100 m oeste y 15 m sur de las oficinas centrales de Coopealianza.
Duración: 2 horas
Inscripciones al WhatsApp 60867728




















