Por Uriel Rojas Rojas
Investigador de Territorios Indígenas de Costa Rica
- PAFT: instrumentos de planificación elaborados por los propios territorios.
- ¿Quién los elabora?
Previo al 2019, los territorios indígenas gestionaban sus recursos económicos de una forma desarticulada, sin una planificación integral que respondiera a la búsqueda de soluciones a sus problemáticas internas.
Por lo general, estos ingresos económicos provenían del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO), Pagos por Servicios Ambientales (PSA), y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
En algunos casos, se desarrollaban proyectos forestales y ambientales diseñados desde instituciones estatales sin incorporar totalmente la cosmovisión indígena o las prioridades locales.
Se evidenciaba la necesidad de unificar la gobernanza territorial, integrando la cosmovisión con la sostenibilidad financiera y climática.
Por eso surgieron los PAFT, los cuales son instrumentos de planificación elaborados por los propios territorios indígenas en Costa Rica en donde se definen las prioridades locales para la conservación del bosque y el desarrollo sostenible, permitiendo el acceso a financiamiento climático y al Pago por Servicios Ambientales (PSA) bajo la Estrategia Nacional REDD+.
Se basan en cinco ejes temáticos: saneamiento territorial, bosques y cosmovisión, áreas protegidas, pagos por servicios ambientales y monitoreo participativo.
En cada plan, cada territorio establece las necesidades e intereses prioritarios, en los que invertirá recursos que les otorgue el financiamiento climático por proteger los bosques.
Tener diseñado y aprobado este plan es indispensable para que los territorios indígenas accedan a recursos de financiamiento climático y a los Contratos de Reducción de Emisiones Forestales (CREF) de Fonafifo.
Incluyen áreas como infraestructura, manejo ambiental, agricultura tradicional y actividades para mujeres, jóvenes y ancianos.
Estos planes, apoyados por el PNUD y el MINAE, garantizan la transparencia en el uso de fondos y buscan la participación colectiva.
A noviembre de 2025, 22 de los 24 territorios indígenas de Costa Rica ya han aprobado y validado sus Planes Ambientales Forestales y Territoriales (PAFT) y al menos 15 de estos territorios ya han recibido recursos financieros para sus proyectos.
El Territorio Indígena Bribri de Kéköldi (Talamanca) fue el primer territorio indígena en aprobar su Plan Ambiental, Forestal y Territorial (PAFT) el 10 de agosto de 2024, consolidando un hito histórico para la gestión autónoma de sus recursos.
Fuentes utilizadas: Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)



















