Uriel Rojas Rojas
Historiador y comunicador de los pueblos originarios
Hilar y tejer el algodón es una costumbre ancestral que data de muchísimos años en las comunidades indígenas de Boruca y Curré/Yímba, ambas situadas en el Pacifico Sur de Costa Rica. Dichos conocimientos se mantienen vigentes en nuestros días transmitiéndose de generación en generación.
Por lo general, son las mujeres los que han conservado las técnicas de todo el proceso, desde sembrar las matas de algodón, cultivarlas, hilar, teñir con tintes naturales, urdir y tejer los hilos de algodón.
Antiguamente, las mujeres borucas elaboraban su propio vestuario, enaguas largas hechos de algodón, con colores naturales.
Actualmente se siguen confeccionando algunas prendas de vestir con este material pero se usan más en eventos o festividades culturales.
Los borucas usan dos tipos de hilos naturales: el blanco y el café o tecolote. Al hilo que se hace del algodón blanco lo tiñen con tintes naturales usando hojas, frutos, cortezas, raíces y hasta el barro negro. El hilo que se hace del algodón tecolote no se tiñe.
Uno de los colores preferidos por las tejedoras borucas es el color morado o púrpura, ya que resalta el diseño del tejido y da un tono alegre que combina casi con cualquier otro color natural.
Sin embargo, para poder teñir el color morado o púrpura, las artesanas deben organizarse para ir al mar, ya que el molusco que produce este liquido acuoso viven adheridos en las rocas de algunas playas como Ventanas, Uvita o Piñuelas.
Aprovechan especialmente las épocas veraniegas y hacen coincidir sus visitas con la menguante, para obtener un color más brillante.
Para tejer, las artesanas se colocan un fajón que va amarrado al telar y con mucha destreza va separando los hilos (ordenados por las guías) con la cuchilla para tejer.
Todas las herramientas que utilizan estas tejedoras son rudimentarias hechas a base de madera, especialmente de cedro lijado y corteza de pejibaye.
Los tejidos de algodón es uno de los elementos culturales más representativos de la cultura indígena boruca, utilizando saberes milenarios que han aprendido de sus antepasados.
Pie de foto: Anita Rojas González comparte con las nuevas generaciones el conocimiento ancestral del tejido en algodón, manteniendo viva la tradición en las comunidades indígenas de Boruca y Curré/Yímba.



















