“Del trabajo del pueblo se alimentan quienes pretenden gobernarnos”.
Un mensaje para los políticos que quieren los votos de los costarricenses
Miriam Quesada Chavarría
periodicoenlacecr@gmail.com
En tiempos de política, conviene recordar una verdad sencilla: del trabajo del pueblo se alimentan quienes pretenden gobernarnos. No basta con hablar bonito y presentar cifras que nadie entiende. La verdadera fuerza de un país está en su gente, en la capacidad de sostenerse con dignidad y proteger aquellos recursos claves para producir.
Para entenderlo mejor, les comparto esta sencilla metáfora que ilustra la verdad de la productividad nacional:
Si quieres leche, cuida tu vaca.
Había una vez un campesino que soñaba con ser empresario. Para trabajar por sus sueños y ahorrar costos, puso la oficina en su casa y contrató la empleada perfecta: una vaca, mansa, silenciosa y productiva.
—“No pide vacaciones, no se queja, y cada mañana me da diez litros de leche. ¡Es productividad pura!”, decía orgulloso mientras hacía queso, natilla y yogurt para vender.
Pero el campesino no cuidaba a su vaca. Le daba poco espacio, apenas alimento, y nunca pensaba en su bienestar. Solo miraba la leche, con signo de colones, nunca a la vaca.
Un día, al buscar su taza preferida para tomarse una porción de leche y calificar su calidad, la encontró llena de una boñiga humeante.
Enojado, buscó a la vaca y le reclamó: «Yo quiero resultados en mi taza, ¡no tus porquerías!
Sus hijas, entre risas, le dijeron:
—Papá, la vaca solo quiere que la trates bien. Si no le das comida y cuidado, ¿cómo esperas que te siga dando leche? Mira, hasta te dejó un recordatorio en la taza.
El campesino entendió el mensaje: si quieres leche, primero alimenta a la vaca.
La productividad de un país no se sostiene con descuido. El reconocimiento y el apoyo al pueblo trabajador, junto con incentivos reales para las empresas nacionales, es lo que mantendrá la gestión del país produciendo y creciendo con fuerza.
Quien pretende gobernar sin fortalecer la productividad nacional, termina debilitando la calidad de vida de todos los costarricenses.
Si los candidatos quieren votos, primero tienen que entender lo básico: sin pueblo no hay país, y sin apoyo al trabajo no hay futuro. Dicho en buen tico: si quieres leche, cuida tu vaca.



















